Lecciones de mi hijo

 

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Como padres, tenemos el privilegio de enseñar muchas cosas a nuestros hijos. Pero creo que es mayor aún el privilegio que tenemos de poder aprender de ellos.

 

Mi hijo Yennixon tiene 7 años. La semana pasada hizo su decisión por Cristo con Maracucho. Habíamos hablado con él muchas veces e incluso, de tantos vernos, sabía testificar con el librito sin palabras. Pero esta vez fue diferente, y seguimos comprobándolo día a día.

 

Ayer en la tarde los niños estaban viendo una película con su papá mientras yo adelantaba trabajo en la computadora. Estaban viendo “Lágrimas del sol”, una con Bruce Willis que tiene que rescatar a una doctora en un país africano. La doctora se niega a irse sola y la película cuenta la marcha a la libertad de un grupo grande de personas. No es una película que se deleite en la sangre y las muertes como otras (y papá tiene siempre el control en la mano para las escenas más gráficas) y tiene valores hermosos, así que los niños han podido verla algunas veces.

 

Ya casi al final de la película, Yennixon vino a donde yo estaba. Tenía sus ojos enormes llenos de lágrimas y me preguntó:

 

“Mamá, las personas que se mueren, ¿se mueren para siempre?” Al responderle que sí, comenzó a llorar desconsolado, se subió a mis piernas y me abrazó fuerte durante un rato.

 

Yo lo dejé llorar y le pregunté si era por la película que me estaba haciendo esa pregunta y me dijo que sí, que estaba muy triste porque no sabía si las personas que estaban muriendo en la película iban a ir al cielo.

 

Yo le dije que si habían creído en Cristo como su Salvador sí, pero si no, no. ¡Y vuelta a llorar!

 

“Mami, ¿sabes? Ahora entiendo el versículo que está en la iglesia:

 

Yo soy la resurrección y la vida, el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá – Juan 11:25

 

Dice que tenemos que morirnos para siempre para poder vivir en el cielo, ¿verdad? “

 

Ay en ese momento yo ya luchaba para contener las lágrimas y él siguió hablando:

“Por eso son tan importantes los misioneros, ¿verdad? Porque les dicen a las personas que cuando se mueran pueden ir al cielo si creen en Jesús… Por eso quiero ser misionero cuando sea grande mami”.

 

Y ahí se tranquilizó, regresó al cuarto a ver la peli y la que se quedó llorando y pensando fui yo.

 

Ojalá todos los creyentes lo tuvieran tan claro como este niño de 7 años: los misioneros son necesarios, porque si no hay nadie que les cuente a las personas que no saben de Dios lo que Cristo hizo por ellos, se van al infierno.

 

¡Por algo Jesús habla en varias ocasiones de la fe de los niños!

 

Creo que nosotros, los adultos, aunque sabemos que eso es así, nos ocupamos en otras cosas. Nos ocupamos en tener iglesias lindas, en crecer espiritualmente, en tener un coro espectacular con el mejor equipo de sonido, en organizar eventos y conferencias por todo lo alto… ¿es esto malo? ¡Por supuesto que no! Pero no debemos hacer todas esas cosas y olvidarnos de las personas a nuestro alrededor que no conocen a Cristo…

 

Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. – Marcos 16:15

 

Toda criatura…

…las que están en una selva de África

…y las que están al otro lado de la calle.

Todas las personas necesitan conocer de Cristo ¿Y cómo se hace eso? Por medio de nosotros, los creyentes. Por medio de nuestras palabras y de nuestra forma de vivir.

 

Ojalá tuviéramos la misma pasión que Pablo a la hora de predicar el Evangelio

 

1Corintios 9:16

Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!

 

¡Ay de mí si no anunciare el evangelio! ¡Ay de mí si no me preocupo por las almas que se pierden! ¡Ay de mí si no me ocupo de la obra del Señor!

 

Tengámoslo claro de una vez: las personas que no conocen a Cristo, se van al infierno.

 

¿Qué vas a hacer tú?

 

Yo oraré para que la fe de mi hijo crezca y siga teniendo la misma sensibilidad hacia las personas que no conocen a Jesús, para que en el futuro, si aún lo desea, pueda ser un gran misionero…

 

…porque los misioneros hacen falta.

 

Contenta en Su servicio

 

Edurne


6 respuestas a “Lecciones de mi hijo

  1. Me imagino la situación con tu hijo…… Nada más hermoso que ver a un niño entender las verdades eternas….. Tengo 3, y antes de tener a cada uno, le pedí a Dios que lo conozcan y que lo sirvan….. Ese es mi deseo, y como dice el Salmo, “Deléitate asimismo en Jehová, y El te concederá las peticiones de tu corazón…” Confío en El que así será!!!! Ayer en la iglesia tuvimos nuestro culto misionero. No sabemos por qué razón, pero Dios permitió que en este lugar nos congreguemos hermanos de diferentes nacionalidades: colombianos, brasileros, uruguayos, bolivianos, alemanes, argentinos….. Fue una bendición compartir juntos acerca de la gran comisión….. Mis hijos escucharon….. y mi oración es que Dios los use en su obra, para Su Gloria…….

  2. que oportunas las palabras de tu niño …y esta lectura con la que me topo aun cuando ya tiene un tiempo publicada ..a través de ella alientas mi corazón gracias ” Yennixon” por tu hermosa sensibilidad y ti mami por compartirla con nosotros!

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